Estudiantes, familias y docentes aprenden a usar imágenes generadas con inteligencia artificial protegiendo la identidad, la privacidad y la responsabilidad humana sobre cada decisión.
Tres audiencias: estudiantes, familias y equipos educativos
Modalidad presencial o remota
Casos ficticios, sin datos personales de estudiantes
Tres audiencias, un lenguaje común
Cada rol aprende lo que le toca decidir
Estudiantes
Mirar, preguntar y cuidar.
Mirar: distinguir lo que se ve, lo que se infiere y lo que aún debe verificarse.
Preguntar: quién creó la imagen, con qué herramienta y para qué audiencia.
Cuidar: reconocer cuándo detenerse, no reenviar y pedir ayuda a una persona adulta.
Familias
Propósito, alcance y control.
Propósito: entender para qué se usará la imagen de un niño, niña o adolescente.
Alcance: saber quién la verá, por cuánto tiempo y en qué canales.
Control: cómo revisar, autorizar y retirar el uso cuando corresponda.
Docentes y equipos
Acompañar, verificar y registrar.
Acompañar: conducir la conversación con criterio pedagógico y sin exponer a nadie.
Verificar: aplicar criterios de lectura crítica antes de compartir o escalar.
Registrar: dejar constancia de decisiones, autorizaciones y respuestas institucionales.
Preparación normativa
Prepararse para la nueva ley de datos personales
La Ley 21.719 de protección de datos personales entra en vigencia el 1 de diciembre de 2026. El taller ofrece orientación educativa práctica sobre qué significa ese cambio para la vida escolar; no constituye asesoría legal ni garantiza el cumplimiento normativo de un establecimiento.
Tampoco es una ley sobre inteligencia artificial: regula el tratamiento de datos personales, y las imágenes de estudiantes lo son.